El Año de la Fe, proclamado por el Papa Benedicto XVI,
comenzó el 11 de octubre del 2012 y concluirá el 24 de noviembre de 2013, en la
solemnidad de Cristo Rey del Universo. Por este motivo, a lo largo del año se
han sucedido numerosos actos en toda la diócesis. No obstante, ninguno ha
levantado la expectación del que se celebra esta tarde en la ciudad.
La decisión de realizar un vía crucis como acto de fe ha
sido tomada por la Agrupación de Cofradías por ser Córdoba el lugar donde se
celebró el primer vía crucis de la mano del beato Alvaro de Córdoba, práctica
piadosa traída por el dominico desde Jerusalén. Allí, los peregrinos se
encontraban con la tradición de recorrer los lugares donde sucedieron los
hechos de la Pasión de Cristo, naciendo de este modo las estaciones o paradas
en el camino de Jesús por la Vía Dolorosa hasta llegar al Calvario.
A partir de entonces se crearon las catorce estaciones, que
conforman el llamado vía crucis tradicional, la mayoría de ellas basadas en los
relatos bíblicos y otras muy apegadas a la tradición popular, sobre todo
extraídos de los evangelios apócrifos. Sin embargo, en esta ocasión, la comisión
organizadora no ha optado por elegir este vía crucis tradicional, sino que ha
elegido recrear el escrito en 1991 por Juan Pablo II, ya que, según la
organización, da más posibilidades a la hora de elegir pasos de nuestra Semana
Santa para su representación.
Con este vía crucis, el Santo Padre propuso por primera vez
a toda la comunidad cristiana un nuevo texto basado íntegramente en el Nuevo
Testamento. Desde entonces ha supuesto una vía alternativa, un complemento al
que se celebraba tradicionalmente.
El nuevo vía crucis consta de quince estaciones, que son las
siguientes: primera estación, Jesús en el Huerto de los Olivos; segunda
estación, Jesús es traicionado por Judas y arrestado; tercera estación, Jesús
es condenado por el Sanedrín; cuarta estación, Jesús es negado por Pedro;
quinta estación, Jesús es juzgado por Pilatos; sexta estación, Jesús es
flagelado y coronado de espinas; séptima estación, Jesús carga con la cruz;
octava, Jesús es ayudado por el Cirineo; novena estación, Jesús consuela a las
mujeres de Jerusalén; décima estación, Jesús es crucificado; undécima estación,
Jesús promete su reino al buen ladrón; duodécima estación, Jesús Crucificado,
la Madre y el Discípulo; decimotercera, Jesús muere en la cruz; decimocuarta
estación, Jesús es depositado en el sepulcro y decimoquinta y última estación,
Jesús resucita de entre los muertos.
Este vía crucis no pretendía en ningún momento suplir al
tradicional, sino, de algún modo complementarlo. En este sentido, el maestro de
Ceremonias Pontificias, monseñor Piero Marini, señala que "este vía crucis
es una alternativa; al igual que en la misa hay varias plegarias eucarísticas,
también ahora existe otra posibilidad de rezar el vía crucis".
Tanto es así que el mismo Juan Pablo II, en el rezo del vía
crucis del Viernes Santo en el Coliseo de Roma, a veces seguía el nuevo modelo
creado por él y otras retornaba al tradicional celebrado durante siglos.
Sea como sea, lo cierto es que esta tarde las cofradías
cordobesas le darán forma plástica a este vía crucis, incitando a los fieles a
rezar las quince estaciones que lo conforman. Será una manera única de recordar
a Alvaro de Córdoba, quien dio a la ciudad de Córdoba el privilegio de ser la
primera ciudad de Occidente que rezó el vía crucis.